El melasma es una de las alteraciones de la piel que más frustración genera: aparece de forma progresiva, casi nunca duele ni pica, y sin embargo cambia por completo la percepción que una persona tiene de su propio rostro. En España afecta a más del 30% de las mujeres en algún momento de su vida, según datos de la revisión clínica publicada en Medicina de Familia SEMERGEN (Elsevier), y hasta al 50% de las embarazadas. En este artículo te explico qué es exactamente, por qué aparece, los distintos tipos que existen y qué tratamientos tienen respaldo real, desde las cremas hasta el láser.
¿Qué es el melasma?
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ToggleEl melasma es un trastorno de la pigmentación que produce manchas de color marrón, de bordes irregulares, que aparecen sobre todo en la cara. No es una mancha aislada: es un cambio en el comportamiento de los melanocitos, las células que producen la melanina, que se vuelven hiperactivos en determinadas zonas de la piel.
A diferencia de una mancha solar puntual, el melasma tiende a ser simétrico y a concentrarse en unas zonas muy características del rostro. Según los patrones descritos en la literatura clínica, la distribución más habitual es:
- Centrofacial (frente, nariz, mejillas y labio superior): el patrón más común, presente en el 63% de los casos.
- Malar (mejillas): en torno al 21% de los casos.
- Mandibular (línea de la mandíbula): el patrón menos frecuente, alrededor del 16%.
¿Es lo mismo que una mancha solar? No exactamente. El melasma tiene un origen hormonal y genético de base, aunque el sol lo agrave; una mancha solar (léntigo) aparece por acumulación directa de exposición UV, sin ese componente hormonal. Es una distinción que muchas pacientes no tienen clara y que conviene entender antes de elegir tratamiento — la desarrollo en detalle en [melasma vs. manchas solares: cómo distinguirlos].
Por qué aparece el melasma
El melasma no tiene una causa única, sino una combinación de factores que actúan a la vez:
- Predisposición genética. Entre el 55% y el 64% de las personas con melasma tienen algún familiar directo con el mismo problema, lo que confirma un componente hereditario real.
- Factores hormonales. El embarazo (de ahí el nombre popular «paño del embarazo» o cloasma gravídico), los anticonceptivos hormonales y ciertas alteraciones tiroideas activan a los melanocitos.
- Exposición solar. La radiación UV no origina el melasma por sí sola, pero es el principal factor que lo mantiene activo y que provoca las recaídas, incluso con exposiciones mínimas y aparentemente inofensivas.
- Fototipo de piel. Las pieles con fototipos medios-altos (III a V en la escala Fitzpatrick) tienen mayor tendencia a desarrollarlo, algo que en una consulta en Barcelona vemos con frecuencia por el tono de piel mediterráneo, expuesto además a un número de horas de sol al año muy superior a la media europea.
En consulta: cuando una paciente me pregunta por qué le ha salido melasma «de repente», casi siempre la respuesta es una combinación de dos o tres de estos factores actuando a la vez, no uno solo. Pide tu valoración si quieres identificar cuáles son los tuyos antes de empezar cualquier tratamiento.
Tipos de melasma. Por qué importa saber cuál tienes
No todo el melasma responde igual al tratamiento, y el motivo es la profundidad a la que se encuentra el pigmento. Mediante la exploración con luz de Wood se distinguen tres tipos:
Tipo | Dónde está el pigmento | Cómo responde al tratamiento |
Epidérmico | Superficial | El que mejor y más rápido responde a cremas y peelings |
Dérmico | Profundo | Más resistente; requiere abordajes combinados, incluido el láser |
Mixto | Ambas capas | El más frecuente en consulta; necesita un protocolo por fases |
Determinar el tipo antes de empezar es lo que marca la diferencia entre un tratamiento que funciona y uno que solo maquilla el problema durante unas semanas.
Tratamiento del melasma: qué funciona de verdad
No existe una «cura» definitiva del melasma, cualquier promesa en ese sentido conviene tomarla con cautela, pero sí hay un abanico de opciones capaces de aclarar de forma notable las manchas y controlar su reaparición cuando se combinan bien.
Cremas y activos despigmentantes
Es la primera línea de tratamiento en la mayoría de los casos:
- Hidroquinona, empleada desde hace más de 50 años y considerada el activo de referencia a corto plazo.
- Ácido azelaico y ácido kójico, alternativas con buen perfil de tolerancia para pieles sensibles.
- Retinoides tópicos, que aceleran la renovación celular y potencian el efecto de los despigmentantes.
- Ácido tranexámico tópico, en concentraciones del 2 al 10%, con una pauta mínima recomendada de 8 a 12 semanas para valorar resultados.
Ácido tranexámico oral
Es uno de los avances más relevantes de los últimos años en el abordaje del melasma resistente. En los estudios de casos clínicos revisados, su uso combinado con activos tópicos ha mostrado reducciones del índice de gravedad del melasma (mMASI) superiores al 65%, con mejorías de entre el 67% y el 77% en los casos más favorables.
La pauta habitual es de 250 mg dos veces al día durante varios meses, siempre bajo supervisión médica: está contraindicado en personas con antecedentes de enfermedad tromboembólica y no debe combinarse con anticonceptivos hormonales por el riesgo añadido de trombosis. Por eso este tratamiento nunca debe iniciarse sin una valoración médica previa.
Peelings químicos
Con ácido glicólico u otros exfoliantes de uso médico, aceleran la renovación de la capa superficial de la piel y potencian la penetración de los activos despigmentantes.
Láser y luz pulsada
Aquí es donde más confusión existe, porque no todas las tecnologías actúan igual sobre el melasma, y de hecho, un láser mal elegido puede empeorarlo en lugar de mejorarlo. En consulta trabajamos con el Stellar M22 de Lumenis, una plataforma que combina Luz Pulsada Intensa (IPL) y Nd:YAG, y la elección entre una u otra modalidad depende directamente del tipo de melasma:
- Los melasmas epidérmicos suelen responder bien a sesiones de luz pulsada intensa a baja potencia, muy controlada para no sobreestimular el melanocito.
- Los melasmas dérmicos o mixtos se benefician más de combinar la IPL con pases de Nd:YAG, que actúa a mayor profundidad sin dañar la superficie de la piel.
Esta es precisamente la razón por la que el láser no debe usarse nunca como primera opción aislada: mal aplicado, el calor puede reactivar a los melanocitos y empeorar la mancha. Por eso siempre se combina con la pauta tópica y con fotoprotección estricta.
Fotoprotección: la base de cualquier tratamiento
Ningún tratamiento anterior funciona sin esto. La fotoprotección diaria de amplio espectro, con reaplicación real (no solo por la mañana), es lo que decide si el melasma se mantiene controlado o reaparece a las pocas semanas. En Barcelona, con más de 2.500 horas de sol al año, esta parte del protocolo pesa tanto como el tratamiento activo en sí.
Qué puedes esperar del tratamiento del melasma
- Las primeras mejorías visibles suelen apreciarse entre las 8 y las 12 semanas de tratamiento tópico constante.
- El protocolo con láser se plantea siempre en varias sesiones espaciadas, nunca en una sola sesión «milagro».
- El melasma es una condición que se controla, no que se cura de forma permanente: mantener la fotoprotección y, en muchos casos, una pauta de mantenimiento con activos suaves es lo que evita las recaídas a medio plazo.
En consulta: ajusto el protocolo (qué combinación de activos, cuántas sesiones de Stellar M22 y con qué cadencia) según el tipo de melasma y el fototipo de cada paciente, algo que ningún protocolo genérico puede ofrecer. Solicita tu valoración para saber qué combinación es la adecuada en tu caso.

Preguntas frecuentes sobre el melasma
¿El melasma se puede curar para siempre?
No existe una cura definitiva garantizada. Lo realista es hablar de control: con el tratamiento adecuado y fotoprotección constante, la mayoría de los casos mejora de forma notable y se mantiene estable en el tiempo.
¿El melasma y el cloasma son lo mismo?
Sí. Cloasma es el término que se usa tradicionalmente cuando el melasma aparece durante el embarazo; clínicamente son la misma alteración.
¿Puede tratarse el melasma en verano?
Los tratamientos tópicos pueden mantenerse todo el año siempre con fotoprotección estricta, pero las sesiones de láser se planifican mejor evitando los meses de mayor exposición solar, para no aumentar el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria.
¿El melasma reaparece después del tratamiento?
Es frecuente que reaparezca si se abandona la fotoprotección o ante un nuevo desencadenante hormonal (otro embarazo, cambio de anticonceptivo). Por eso el seguimiento a medio plazo forma parte del protocolo, no es un paso opcional.
¿Es lo mismo que una mancha solar?
No. Comparten aspecto, pero el origen es distinto — te lo explico con detalle en [melasma vs. manchas solares: cómo distinguirlos].
Pide tu valoración con la Dra. Laura Sitú
Si tienes manchas que no terminan de aclarar con cremas de venta libre, o quieres saber qué tipo de melasma tienes antes de invertir en un tratamiento que no es el adecuado para tu caso, en la primera valoración determinamos el tipo de melasma, su profundidad y el protocolo con el número de sesiones que necesitas. Llámanos al 619 672 664, solicita tu cita en la consulta de Barcelona y da el primer paso hacia una piel de tono uniforme.
Especialista con más de 15 años de experiencia en Rejuvenecimiento Facial y Corporal, en constante formación y actualización de técnicas y procedimientos a nivel Nacional e Internacional.
Pertenezco a la Sociedad Española de Medicina estética SEME y Miembro SEMCC Colegio Médico de Barcelona.
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